la sopa que se escurre por los agujeros de mi guante. el ruido de la suela que se arrastra una noche mas hasta la estacion. el olor que emana el perro muerto que uso de almohada. la vela que se consume pero yo no logro conciliar el sueño. la humedad de los huesos hasta dejar un charco que hace de colchon. las colillas de cigarrillos apagadas que bailan entre mis dedos. la tienda del judio pobre. el ruido sordo de la radio sin transmision nocturna. las babas que me sobraron de ayer. el tiempo que tardan mis pupilas en adecuarse a la iluminacion del lugar. las cosas que se caen por su propio peso. la tristeza mas triste del mundo.
libros a Starosta
Publicado en Videos el Julio 4, 2008 por astarosta
Fuga y Misterio – Astor Piazzola
|Friederich Nieztsche| Subcomandante Marcos |Joaquin Sabina|
|Milan Kundera| Karl Marx|Paul Lafargue|
|Pierre Joseph Proudhon|
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Publicado en Textos el Marzo 11, 2008 por astarostaa veces gritan, escupen, putean, se quejan, les pegan, se dejan de joder. después se toman un vino en la arena se duermen sin pena hasta el amanecer. el croto no es dueño del tinto que toma, de la nafta que lo lleva, ni del camión, ni del tren, ni del pucho que se fuma, ni de la lampara que le cuelga, ni del gas, ni del agua, ni del querosen, ni las gallinas, las vacas, la tierra, las latas, ni de los aviones que ve, las rutas que recorre, teléfonos que ignora, ni de las voces en la radio, ni las noticias de ayer.
Al mediodia
Publicado en Textos el Enero 22, 2008 por astarosta
Es terrible
el leve ruido del huevo duro
cascado contra el estaño de un mostrador
es terrible ese ruido
cuando resuena en la memoria
de un hombre que pasa hambre.
starosta, levantate y anda.
Publicado en Textos el Septiembre 10, 2007 por astarostael sol tarda cada vez mas en despertarme. soy quien abre los ojos, se sienta y observa desde el umbral que da hacia la plaza un domingo a diez minutos de la salida de misa a ese loco escondido detras de aquel arbol. y a una sirvienta acomodando una cuna, y a la vieja gorda dueña del salon bajando la persiana de metal. a tres metros una botella de cerveza caliente cubierta con una bolsa verde se me ofrece de desayuno. y aun mas lejos, como a cinco casas mas alla, dos perros que discuten. el olor a azhar de las naranjas del frutero me llega hasta aca. cruzo la calle sin miedo porque no tengo a donde ir, sin mirarle la cara a nadie. los espejos no me devuelven el reflejo, estan empañados por el frio de la mañana y nadie aun ha dibujado ningun monigote. la tenue luz del dia va pintando al edificio de enfrente igual a la obra maxima de ese pintor que no logro recordar su nombre. la prisa de la gente me parece mas pacifica por las mañanas
Publicado en Textos el Junio 12, 2007 por astarosta
-Todo pasa, tata Dios, menos el dolor… Mi mujer se puede ir con otro; habrá momentos en los cuales no tendré ganas de cantar; cuando sea viejo no montaré el pingo; el hijo hará rancho aparte; se puede alzar el perro; caerse la casa… Y a mí no me restaría un compañero. Un compañero para contarle despacito las penas, las tristezas de la vida; que me haga sentir su caliente mano de varón y que sea callado y fiel -
Entonces, Dios le regaló el mate amargo.
Publicado en Textos el Marzo 5, 2007 por astarosta
Él puso el café
En la taza
Él puso la leche
En la taza de café
Él puso azúcar
En el café con leche
Con la cucharita
Lo revolvió
Bebió el café con leche
Y dejó la taza
Sin hablarme
Él encendió
Un cigarrillo
Hizo aros
Con el humo
Puso las cenizas
En el cenicero
Sin hablarme
Sin voltear a verme
Se levantó
Se puso
Su sombrero en la cabeza
Se puso
Su abrigo de lluvia
Porque llovía
Y se fue
Bajo la lluvia
Sin una palabra
Sin voltear a verme
Y yo recargué
Mi cabeza en mi mano
Y lloré.
Jacques Pervert.
como dos desconocidos
Publicado en Fotolog, Textos el Febrero 2, 2007 por astarostahace ya casi dos años que convivo junto a pedazos de metal con forma humana en los alrededores de mi cueva. muchas veces, mientras vago por la ciudad, me entretengo y las miro a los ojos descubriendo que bandalos las han pintado de colores o con estrellas en sus rostros. pero eso no me molesta. las veo obsoletas, y celebro su desdicha. cada una de estas “obras” tienen autores con nombres vulgares y chatos que no entiendo porque los han elegido para decorar la periferia de mi hogar, muy mal gusto. y sumando que tienen un color bronce usado, las vuelve un elemento poco agradable.
pero hay una sola que lo cambia todo.
con la tercer mirada, me di cuenta que ella no debia estar aca. creo que a partir de ahora la voy a llamar Cenizas; le he puesto ese nombre por la particularidad de las curvas en su barriga, donde la gente idiota (y no de la idiotez que posee starosta) deposita sus cigarros. no tiene rostro, ni expresion, y por eso me siento junto a ella a conversar. cruza las piernas, enciende un cigarrillo. se acomoda el pelo condocorosamente con delicadeza francesa. y me mira tres veces. salen tres aros de humo blanco de su panza y tose, escupiendo sobre la especie de libro en su regazo. temo que en ellos no hay nada escrito, salvo la tosca firma de su creador: E. Velilla . no tiene ojos y no lo sabe. por eso me gusta.









